Lecturas del blog.

martes, 20 de septiembre de 2016

Enamórate.

Es increíble como el tiempo pasa y también nos pesa.
He de decir que nunca pensé en trabajarme grandes cambios en mi vida. Es decir, cambiar totalmente mi forma de pensar y de ver las cosas. A día de hoy considero que sigo siendo el mismo, el mismo Fabián pero con matices de madurez.
Cambiar es importante, me he dado cuenta. Sobretodo si cambiamos a ser mas honestos con nosotros mismos.
Nadie nunca nos hará hacernos valer más que lo hagamos nosotros, eso es así. Pero gracias al entorno mejoramos nuestra forma de ser, de actuar, reflejamos nuestro verdadero ser y te lo agradecerás en un futuro. Hay que aprender a aceptar que no somos como todo el mundo quiere que seamos, si no como tú quieres ser, acepta las críticas constructivas de esas personas que te valoran y quieren. Lo moral está catalogado globalmente pero uno mismo decide sobre sus actos y responde hacia lo que su conciencia le responde.
Han cambiado muchísimas perspectivas en mi vida desde unos meses atrás, me he dado cuenta de lo que es el mérito real, lo que importa en esta vida. Olvídate de lo material, eso viene y va continuamente, persevera en lo que no es palpable a primera vista. De verdad, vale la pena luchar día a día cuando encuentras una cosita que sólo tu sabes su valor.

Enamórate.

martes, 12 de julio de 2016

Obstáculos

A medida que pasa el tiempo nos damos cuenta del peso real del pasado. Los hechos ocurridos a lo largo de la vida, reflejan actos en ciertos momentos en los cuáles, nos manifiestan una necesidad de reflexión.

Para mi estos hechos a veces aún tras haber meditado sobre ellos, se interponen como obstáculos. Obstáculos de lucha interna de la que hay que combatir y salir.

Le dije a mi yo interno que luchase, que luchase por lo que realmente quiere en un presente y un futuro, porque del pasado solo quiero tener las batallas ganadas y aprendidas.

lunes, 18 de enero de 2016

Futuro.

Agregamos al futuro nuevos horizontes mientras vamos dejando atrás los caminos logrados del pasado. No hay fuerza que consiga detener ese sentimiento de conquista. Es un continuo crecer, avanzar y lograr.
¿El fin? No existe. No entendemos de limitaciones. Pero todo esto no lo escribo porque no se sepa, si no por el hecho de que para lograr esas conquistas se hace daño, a veces, por no saber dónde está el límite.

El precio por conseguir todo lo que nos proponemos, es manipular sin pensar lo que aplastamos inconscientemente a quién se coloca en el camino de esos objetivos. Cada vez cuesta más ser más humano, tener más cabeza… y sólo se que esta vida es como lanzar a la diana, a veces se acierta y otras se falla.

martes, 8 de diciembre de 2015

140 caracteres.

140 caracteres y no sirve para exponer la diferencia entre ambos. No mantenemos las manos arriba por estar de fiesta, más bien por sentirnos aprisionados y en el centro de la mirilla. Nos atacamos con discusiones estúpidas. Agarramos las criticas como si no tuviéramos defectos, y nos afectan las palabras como balas impactadas... Estamos entre la fuerza de dos y la victoria de uno.

domingo, 25 de octubre de 2015

Juzgar.

Cuestiones diarias, incluso cuando en la realidad todo sigue siendo completamente perfecto. Desde fuera creemos que todo es infinitamente menos complejo y solemos juzgar por cosas que creemos que están realizadas mal. Creo que lo válido de una persona debería de medirse por sus acciones y sus intenciones y no por su competencia respecto a la habilidad sobre algo. Intentar e intentar es lo que nos debería de marcar y lo que nos debería de juzgar, porque yo no tengo el derecho a decir que está bien o que está mal cuando ni si quiera se si lo que yo hago es juzgable o no.
Entre tú y yo, dejemos el juego sucio y marquemos el cambio: Tú me dejarás de juzgar y yo trabajaré duro para que no lo tengas que hacer más.

viernes, 2 de octubre de 2015

Oxigenarse.

De eso se trata. De tomar tu tiempo, tomar el aire que necesites. Oxigenarse. No hay que estar siempre contentando a los demás, hay que ser egoísta en momentos oportunos. No es más fuerte el que ríe o el que llora si no el que consigue tener ambas cosas.

viernes, 28 de agosto de 2015

Pequeños.

¿Recuerdas cuando eras joven y despreocupado? ¿Cuándo todo lo que hacías era por diversión, porque te gustaba investigar…?

De pequeños, nos encantaban las historias, lo indefinido, mirábamos los cuentos en busca de finales mágicos.

Nos enredábamos en pensamientos inocentes. Siempre estábamos trasteando, indagando hasta lo más profundo. No había miedo…

Con la edad te vas haciendo de un sentimiento diferente, te vas dando cuenta de que realmente no hay finales, si no comienzos, de que empiezas a preocuparte, a tomar conciencia de lo que haces. Empiezas a maquinar historias reales que te hacen sentir especial. Vas fabricando un futuro incierto, con momentos de miedo, de no querer indagar más… y otros que sin duda ni te los piensas, te lanzas porque te gusta esa sensación de aleatorio.